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SOCIEDAD CONFORMISTA…


Una tarde, en una de esas tantas charlas con un compañero de la facultad, surgió el tema de la poca participación en clases dentro de nuestra propia carrera, un hecho visto simplemente como “normal”, cuando como comunicadores deberíamos justamente en ese ámbito -el del aula- plantear debates, proponer ideas y revitalizar las discusiones entendidas como generadoras de algo, y no como meras expresiones de deseos.


Pero esta situación yo la enmarco en algo que siempre critico a nuestra sociedad, que es el conformismo, fenómeno propio de la generación a la que pertenecemos; ¿qué podemos pretender?, somos los que nos formamos en la década del 90, y el silencio como herramienta viene de mucho más atrás en la etapa de los gobiernos dictatoriales quienes instalaron en el colectivo social la idea de que “es mejor callarse”.

Las encuestas muchas veces tomadas en broma, donde la juventud responde incoherencias o desconoce absolutamente la realidad del país, son consecuencia de éste fenómeno que nos legaron las políticas desarrolladas en los tiempos del “silencio”, durante la dictadura. Aún así la democracia ha contribuido en gran medida a fortalecer esta situación.


Y en este punto del conformismo, vemos materializada muchas de las actitudes y sobre todo fracasos de los argentinos en los últimos años; en las pequeñas cosas de la cotidianeidad o en los grandes hechos sociales.

Algunos destacan la participación que se dio en el 2001 y 2002 a través de las denominadas asambleas barriales y populares, pero creo que con el paso del tiempo se esfumaron. El protagonismo social en la Argentina es circunstancial; simplemente cuando se le toca el bolsillo a la gente, las calles son el espacio del pueblo. Actualmente las marchas masivas son verdaderas puestas en escena del aparato político, no existen manifestaciones “espontáneas”; aún en los últimos cacerolazos contra la presidenta de la Nación, en “apoyo al campo”.

En una sociedad tan dividida, es innegable que una consolidación social de participación es inviable en estos tiempos. Y en ese contexto nosotros como sociedad nos hallamos en la franja que va de los 15 a los 35 años, inmersos en tanta mediocridad de distintos ámbitos: la pseudo cultura, la política, todos representantes de la sociedad abocados a el desafío de aumentar sus propias arcas.

Por otro lado, están los medios de comunicación mercantilizados al extremo que sólo generan este pensamiento conformista, y después está el común de la ciudadanía, que aunque esporádicamente se queja, asegura que “nada se puede cambiar”. Allí creo que reside la importancia de los estudiantes universitarios, principalmente de las carreras sociales, y sin dudas, los futuros comunicadores sociales: que la universidad sea una cocina de ideas, de debates, y no un mero lugar donde se deben cumplimentar con trabajos prácticos y parciales. Está planteado el tema del cual hay mucho más por decir…

Éxitos.

1 Comentário:

HERNANHORACIO dijo...

"Pero para que me voy a preocupar si igual no voy a resolver nada, ademas siempre es lo mismo; ademas la gente q los vota tiene la culpa asi q no se quejen ahora"

AVECES PREFIERO CREER QUE DECIMOS ESO PORQUE REALMENTE ASI LO CREEMOS, PERO EN REALIDAD M DOY CUENTA DE QUE ESO Q DECIMOS ES LO Q NOS HICIERON CREER, DE QUE TAL VEZ NO SEAMOS TAN MEDIOCRES SINO MUY MAL EDUCADOS O ENSEÑADOS COMO SE DICE; PERO POR SUERTE EXISTE EL SENTIDO COMUN QUE POR ESAS CASUALIDADES DE LA VIDA SIEMPRE NOS AHCE REACCIONAR AUNQUE SEA MAS TARDE Q TEMPRANO¡¡¡


"DIOS MIO¡¡¡ QUE HE HECHO¡¡¡"...
EL NAVEGADOR TACTICO DE EL BOMBARDERO Q ARROJO LA BOMBA ATOMICA SOBRE HIROSHIMA.

SALUDOS MAN NLF. UN SEGUIDOR¡¡¡

 

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